Stand Up: no solo es un formato cómico. Es ponerse de pie.

Cuaderno de bitácota de monologuista rookie.

He reflexionado tras estos… meses de pandemia, glaciaciones, volcanes…y algunos dolores de mi experiencia en stand-up (aviso a navegantes, a veces se me va la pinza y lo cuelgo en internet).

Me da vergüenza ajena verme en los primeros vídeos que grabé o me grabaron, aunque con el orgullo de fondo de haberme atrevido a hacerlo.

Porque a estas alturas de la vida, uno sabe que lo más importante en el stand-up (y en la vida) es que casi nada tiene importancia.

Que toda técnica se aprende y domina con la constancia debida, la experiencia tiene ese efecto, que, o te convierte en un sabio (si aprendes algo) o en un mentecato sin remedio.

Me explico, la salud y tu entorno familiar es lo más top que tienes, y sin ello no vas a ir a ningún puto sitio, ¿capisci?

Cuida tu entorno, tus conexiones humanas y tu salud mental: es más difícil estar equilibrado que estar en forma.

Porque es lo mejor que tienes.

Desde el punto de vista de un cuarentón en cuarentena, el éxito se ha convertido en poder seguir aprendiendo y creciendo por esta vida, tener cierto impacto positivo en los demás y disfrutar de la gente que me rodea, en definitiva, en dar amor y recibirlo. Y por lo tanto, la comedia para mí es una extensión de esto.

Esa es mi verdad.

¡Hostias!

Repito, la mía.

Eso es el éxito, hacer lo que quieres hacer, cuidando el resultado, sin prisas.

La verdad es que nunca me ha atraído la fama: lo considero algo negativo.

Lo que yo considero éxito es el reconocimiento de la gente del oficio. De esos que admiras y a los que aspiras parecerte.

Éxito es ser libre para seguir siendo TÚ, libre para vivir así como has elegido, sin dios, sin amo, o con el dios y el amo que te salga del…

En eso consiste el arte.

Y eso amigos, se compra con dinero, por lo cual el éxito es también tener el suficiente dinero para poder seguir viviendo así.

En la década anterior he aprendido varios oficios, diría que por necesidad adaptativa, cambios telúricos, crisis de época, o más bien de era… y al final lo más importante (aparte del ahorro conseguido), es el aprendizaje, los amigos, el orgullo del trabajo bien hecho. Y mucho agradecimiento de poder haber aprendido tanto, al final, este viaje consiste en aprender, ser lo más sabios posibles e intentar transmitir algo. Y vivir mucho y bien, por supuesto.

Y lo más importante del viaje es saber que tú no eres solo una profesión, eres lo que está encima y debajo de tu propio culo.

Pero también tengo la sensación de ser poca mantequilla en mucho pan (creo que lo escuché en el Señor de los anillos).

Pues de todos las aficiones que tengo o he tenido, hacer stand-up es la que más me ha impactado, la que más me ha enseñado de mí mismo, a través de los miedos, ansiedades, fracasillos o exitillos.

Creo que ha sido mi mayor hallazgo vital.

Me ha puesto de pie.

Curiosamente eso es una de las cosas que nos diferencia como especie, nos ponemos de pie, tanto física como espiritualmente, aunque algunos funcionarios aún no lo hayan conseguido (risa de lata retro).

Expresarse, dejar constancia de tu paso por esta vida, enseñar y aprender algo, y sobre todo, hacer reír, es lo más hermoso que se puede hacer por otra persona.

Luego está la parte absurda de la existencia, que al menos a mí, me lleva al humor para poder soportarla.

No sé si es porque he estudiado Historia o porque soy un pendante redomado, o ambas, pero siento que todo lo mediocre ha pasado muchas veces ya, que se repite. Cuando digo mediocre, me refiero a las memeces que todos repetimos una y otra vez a lo largo y ancho de la existencia.

No es fácil vivir en este peñasco (Planet Earth) donde nuestros congéneres se empeñan en vivir en una especie de adanismo perpetuo, dentro del mito de Sísifo (modo pedante pero ya nivel Shiva).

En un eterno retorno o gilipollez que  va y viene en círculos concéntricos, y, que cada vez, llegan más lejos…

Esta semana me he preguntado razones seguir haciendo esto.

Mi respuesta.

Para mantenerse en pie, riendo, disfrutando.

Para poder procesar la vida y poder seguir cuerdo.

Con alegría.

PD. Y porque de vez en cuando me tuerzo con algunos/as y eso me lo ahorro en sicólogo.